Palabras compuestas para sonreír
“Yonofui”
Así empieza mi castigo y terminan mis tiempos de diversión, hasta el lunes, claro, cuando mi madre me quite la penitencia. Resulta que jugando al baloncesto rompí el jarrón más preciado de mi abuela. En aquel momento entré en pánico, y lo único que se cruzó por mi mente fue decir “Yonofui” ¡yo no fui mamá! Fue el gato, le dije, pues le adjudiqué la culpa al animal, y por lo que en verdad me castigaron fue por el famoso “Yonofui” y por mentiroso, claro.