viernes, 10 de octubre de 2008

El robot, buscando un nuevo sueño

Es una ciudad tranquila, con edificios bajos, donde los pájaros vuelan tranquilos y el sol ilumina sin que nadie lo moleste. Gracias a todo esto los habitantes eligen vivir allí. Martín es un ingeniero inquieto y muy bien formado en la universidad de Buenos Aires. Acababa de regresar de esa gran metrópolis para reencontrarse con sus amigos del pueblo.
Un día Martín se encontró con su novia Antonella y le contó el proyecto que tenía. Él quería reemplazar a los policías por robots, controlándolos desde un centro de control. Martín llevó este proyecto al centro tecnológico, consiguiendo el apoyo de todos los técnicos.
Pasados dos años de mucho trabajo los robots reemplazaron a los policías. Día a día empezaron a cumplir varias funciones. Los robots eran altos, metálicos, imponentes y fríos como máquinas, sin sentimientos.
Una noche en un gran asalto se perdió el control de las máquinas, y dejaron de cumplir órdenes; ahora el miedo era poder controlarlos. La gente acudió al gobernador para informarle de la situación, los chicos no podías salir a la calle, el pueblo no era ya ese lugar tan tranquilo. Los habitanquerían luchar contra los robots, pero Martín buscó una situación menos violenta.
Pasados unos años sentado bajo un gran jacarandá, su madre, quien acunaba a su bebé de un año le dijo “Martín, nunca dejes de soñar, la tecnología nunca reemplazará a las personas, debes colaborar a generar nuevos proyectos”.

Ivo Vucetic