viernes, 10 de octubre de 2008

Una gran sorpresa

Estaba Marisol viendo la tele cuando escuchó sonar el teléfono. Era la hermana de su novio que vivía en Buenos Aires. Se sorprendió al escucharla decir que Joaquín había tenido un accidente y estaba muy grave. Ella le dijo que iba de inmediato por miedo a no llegar a tiempo. Pero la hermana de Joaquín le dijo que tenía varias horas de viaje entre Mar del Plata y Buenos Aires. Sin embargo, ella insistió en tomar el primer tren para allá.
Una vez subida al tren, emprendió su viaje. Había grandes campos, con mucho pasto y árboles; con muchos animales, como vacas y caballos. También, muchas zonas con cultivos, que eran trabajadas con grandes máquinas. Podía observar que pegados a la vía del tren, había chicos y personas que vivían en casillas o casas muy precarias. Quedó conmovida y triste por no poder hacer nada.
Estaba llegando a la ciudad, veía grandes edificios. Finalmente al llegar, tomó el primer taxi que vio y fue hacia el hospital.
Cuando logró llegar, fue corriendo a encontrarse con Joaquín. Encontró la habitación, abrió la puerta y vio que estaba toda la familia y amigos de Joaquín. Todos estaban muy angustiados y a la espera de que se recuperara. Le contaron que le habían dado toda la medicina posible y sólo hacía falta esperar. Se sentó junto a él y contempló. Con el correr de las horas y las horas, empezó a notar cómo se iban deshinchando los golpes, la presión iba aumentando, hasta que al fin, abrió los ojos.
María Emilia Furno